COLOMBIA Y SUS TRIBUS NO URBANAS

sábado, 20 de septiembre de 2008




RIO SUCIO Y VILLA MARIA LIDERES EN DDHH EN CALDAS

INICIATIVAS EN DERECHOS HUMANOS EN RÍOSUCIO Y VILLAMARÍA


ComunicacionesPrograma Presidencial de Derechos Humanos y DIH

Los municipios Ríosucio y Villamaría se han destacado en la ejecución de la Política Pública de Derechos Humanos. Sus gobiernos locales, la actitud de los líderes sociales y de su población en general, han sido la clave de los resultados. Ríosucio es uno de los municipios caldenses que con mayor voluntad política ha asumido el tema de derechos humanos. Ha afrontado violaciones a los mismos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario que obedecen a su ubicación geográfica, hace parte de lo que el Observatorio de Derechos Humanos y DIH de la Vicepresidencia de la República califica como un triángulo de alta confrontación conformado por el sur de Antioquia, Norte de Risaralda y Occidente de Caldas.Es el municipio con el mayor número de secuestros en Caldas entre 2000 y 2004 con 52 víctimas, según datos del Observatorio; en tres años, 2001, 2003 y 2004, su tasa de homicidios por cada cien mil habitantes superó a la nacional, las cifras en esta variable obedecen a la presencia de grupos de autodefensa. La etnia Embera Chamí, que representa el mayor grupo poblacional del municipio, se ha visto sensiblemente afectada por violaciones a los derechos humanos. La razón puede encontrarse, según la Defensoría del Pueblo, en que después de la Constitución de 1991 los indígenas consiguieron legitimar sus territorios y su participación política lo que los puso en contravía de intereses particulares y de los grupos armados ilegales. Los Embera Chamí han tratado de participar en el gobierno local y en esa lucha tres de sus candidatos a la alcaldía fueron asesinados; sólo hasta el logro electoral de su actual alcalde, esta etnia consiguió llegar a la administración local. La delicada situación de los Embera Chamí los obligó a solicitar ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, la adopción por parte del Gobierno de Colombia, de medidas cautelares, las cuales fueron requeridas el 15 de marzo de 2002 para proteger a 40 líderes de la etnia. Ríosucio también ha sido objeto de dos informes de riesgo de la Defensoría del Pueblo en 2002, junto a Supía y otro en noviembre 5 de 2004. La Defensoría del Pueblo, además, redactó un informe defensorial en el que describe la situación del municipio y de los Embera Chamí. Los gobiernos nacional, departamental y local han estado atentos a la situación del municipio y cada uno ha adelantado gestiones de acuerdo a sus competencias. El Gobierno nacional a través del Programa Presidencial de Derechos Humanos y DIH ha venido desarrollando acciones preventivas para garantizar la seguridad e integridad de la comunidad Embera Chamí en cumplimiento de las medidas cautelares dictadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.El Ministerio del Interior y de Justicia, en el marco del Proyecto de Atención a las Comunidades en Alto Riesgo, busca proteger a la comunidad Embera Chamí. El gobierno departamental con su Secretaría de Gobierno, la Unidad de Convivencia y la Oficina de Asuntos Étnicos, han trabajado con el Ministerio del Interior y de Justicia para implementar el Proyecto, el cual fue presentado en Ríosucio el 30 de agosto de 2005. El Proyecto ejecutará acciones concretas de protección de los derechos humanos de los Embera Chamí de los cuatro resguardos ubicado en el municipio: Nuestra Señora de la Candelaria de La Montaña, San Lorenzo, Cañamomo y Lomaprieta, y Escopetera Pirza.La estrategia a seguir es aumentar los niveles de protección de la comunidad indígena. De acuerdo a consensos realizados con los respectivos cabildos, las estrategias principales para elevar el nivel de protección de la comunidad Embera pasan por el fortalecimiento de la justicia propia como mecanismo para prevenir violaciones a los derechos humanos, hacer capacitaciones a sus órganos de control social como es el caso de la guardia indígena Chiraka Matata con el objeto de mejorar la convivencia comunitaria al interior de los resguardos, y finalmente, usar el Comité Interinstitucional de Seguridad y Convivencia Ciudadana de Ríosucio como generador de entendimientos entre comunidad y Estado. El gobierno departamental, conciente de la importancia que la población indígena tiene en Caldas ha llevado a cabo acciones dirigidas a este grupo poblacional –según su datos hasta 2004 habían 63.088 indígenas en el departamento en los municipios Risaralda, Belalcazar, Supía, Filadelfia y Ríosucio-. La Secretaría de Salud ha creado espacios como talleres y conversatorios con la comunidad indígena para motivar su acceso al sistema de salud. Dentro de la estrategia de cultura en derechos humanos de la Gobernación, se elaboró la cartilla Modelo de participación social construido con la comunidad indígena Embera Chamí, un instructivo que orienta a la comunidad para conocer los procesos, entidades y representantes que le serán útiles para ingresar a los servicios de salud. En Ríosucio, según datos del gobierno departamental, 9.388 miembros del resguardo Nuestra Señora Candelaria de La Montañas están inscritos en el sistema de salud, 12.392 del resguardo San Lorenzo, 7.964 del Escopetera Pirza y13.661 del Cañamomo y Lomaprieta. Caldas cuenta con un censo de la población indígena que identifica sus necesidades según discapacidades y otras necesidades. Se han establecido programas en temas como enfermedades padecidas por los menores de edad, salud reproductiva y sexual, estilos de vida saludables, control de enfermedades crónicas, nutrición y seguridad alimentaria, educación, recreación y cultura. El gobierno de Ríosucio es una de las administraciones caldenses que con voluntad política ha asumido la tarea de garantizar los derechos humanos. Su plan de acción local constituye una herramienta de interlocución entre la población indígena y el resto de la comunidad y sirve para desarrollar las acciones que el Gobierno nacional viene ejecutando para garantizar la protección de los Embera Chamí.El organismo municipal que ha liderado el tema de derechos humanos en Ríosucio es el Comité interinstitucional de seguridad y convivencia ciudadana, creado en 2002, conformado por representantes del gobierno municipal, Fuerza Pública, indígenas, sociedad civil y entidades del Estado. Entre sus logros más destacados se cuentan varias acciones para proteger a la población de Ríosucio: en su seno se presentó el Proyecto de Comunidades en Riesgo; ha sido el escenario de diálogo entre sus diferentes componentes; su carácter interinstitucional puso los derechos humanos en las actividades de todas la fuerzas vivas de Ríosucio y no sólo de la comunidad indígena; ha evitado casos de desplazamiento forzado como ocurrió en La Tolda, perteneciente al resguardo Cañamomo y Lomaprieta; lideró los seis talleres de socialización dirigidos a la comunidad indígena, la Fuerza Pública y los funcionarios públicos del nivel departamental y local; a través de él la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Social ha prestado asistencia técnica al resguardo Escopetera Pirza; y ha contado con la presencia del Ministerio de Defensa, la OEA y la ONU lo que ha puesto al municipio en la agenda nacional e internacional. Otro de sus logros fue la formulación del plan local de acción en derechos humanos.El plan busca la ampliación del radio de acción del Comité a Supía, Anserma y Marmato con la meta, a largo plazo, de constituir el observatorio regional de Occidente en derechos humanos. Otras estrategias del plan contemplan la difusión de los derechos humanos a través de la televisión, radio y medios impresos con alcance para toda la zona urbana y rural; la capacitación para ciudadanos, servidores públicos y docentes; promover la cultura de derechos humanos en los niños; y alentar el espíritu empresarial, la generación y orientación de empresas creadas por los grupos vulnerables de Ríosucio. El municipio de Villamaría también se ha destacado por la formulación de su plan de acción y el proceso anterior al mismo, en el que participaron varios sectores sociales. Del plan de acción local llama la atención la estrategia que pretende recuperar la identidad de Villamaría. Siendo vecino de Manizales, su identidad se ha visto disminuida, al igual que otros municipios cercanos a las capitales de departamento en el resto del país, sus habitantes se sienten más identificados con Manizales, donde trabajan y pasan la mayor parte de su tiempo, que en su ciudad de residencia. El plan de acción se ocupa de este aspecto planteando actividades que tienen como fin recuperar la identidad de los habitantes por su municipio. Varias de ellas las viene adelantando el Plan de Atención Básica (PAB) de la Alcaldía como talleres sobre la historia local y enseñanza de sus símbolos heráldicos. La violencia intrafamiliar también fue recogida en el plan de acción. Según el estudio sobre el particular adelantado por la Gobernación de Caldas, Villamaría es el segundo municipio, después de Manizales, con el mayor número de casos reportados ante las autoridades competentes en la zona Centro Sur. La administración municipal ha adelantado acciones: a través del PAB se han prestado asesorías a las familias afectadas, tanto a las víctimas como a los victimarios que encuentran en la Comisaría de Familia el apoyo para resolver su situación; la comunidad se ha apropiado del tema después de que la administración municipal lo abordó en sus consejos comunales liderados por el Alcalde; la difusión en las zonas rural y urbana da las herramientas para aminorar la violencia intrafamiliar, y ha contribuido a que los habitantes del municipio lo entiendan como algo prioritario; el gobierno de Villamaría también ha integrado a los miembros de las Juntas de Acción Comunal, cuyos presidentes son quienes reportan algunos casos a la Comisaría de Familia; los habitantes de las zonas rurales, especialmente afectadas por este problema, han recibido la visita de brigadas que los asesoran con la ayuda de trabajadoras sociales y psicólogos. Otra característica del desarrollo de la Política de Descentralización de derechos humanos en Villamaría es que la formulación del plan de acción local contó con la participación activa de la comunidad. La prevención contra la violencia intrafamiliar sigue siendo el ejemplo más ilustrativo pues se impuso en el plan porque en las mesas de trabajo los representantes de veredas como Alto Arroyo, Llanitos y Río Claro, lo propusieron. El plan local de Villamaría además dispone estrategias en otros aspectos como la recuperación del medio ambiente, lograr estrategias comunitarias para prevenir la influencia de los grupos al margen de la ley, y campañas para prevenir la drogadicción.La forma como estos dos municipios han asumido los derechos humanos da testimonio del trabajo de la Gobernación de Caldas. Desde el Gobierno nacional se han elaborado programas en concordancia con la política pública en derechos humanos que en Caldas han podido desarrollarse gracias a la actitud receptiva y proactiva del gobierno departamental y su coordinación con las autoridades que en el caso de Ríosucio y Villamaría han generado resultados concretos en la seguridad y los derechos humanos de sus habitantes.

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